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Kawasaki KLX 150 / 250

Algunas décadas atrás las motocicletas todo terreno dominaban el mercado en Colombia. La tendencia hacia las motos de calle y la amplia oferta de las mismas, ha ido desplazando a las enduro ya que el ciudadano cada vez frecuenta menos el campo.

Kawasaki presenta dos alternativas muy válidas en el segmento enduro, las KLX en versiones 150 y 250, que aunque no significan una completa novedad, evolucionan de sus predecesoras y se convierten en excelentes alternativas para el usuario que busca más que una solución de transporte, su compañera de aventura.

Kawasaki KLX 150 / 250

La marca japonesa, representanda por Auteco, renueva sus enduro de entrada al segmento. La primera y más pequeña, la KLX 150, que probamos algún tiempo atrás, sube de talla al montar ruedas de mayor diámetro 21" adelante y 18" atrás que a la vez garantizan un comportamiendo superior y la posibilidad de superar obstáculos con seguridad. Sigue siendo una moto pequeña, de líneas deportivas inspiradas en las versiones de competición, de fácil acceso para usuarios de talla pequeña y suficiente para el usuario promedio colombiano.

KLX 150 KAWASAKI

La KLX es una moto ágil y ligera, ratonera para escabullirse en medio del tráfico urbano gracias a su delgada silueta y amplio radio de giro, además cuenta con suspensiones de excelente comportamiento para superar cualquier irregularidad en la vía sin transmitir incomodidad al conductor.

Equipa un propulsor monocilíndrico de 4 Tiempos de 144 centímetros cúbicos refrigerado por aire de fino funcionamiento, es suave al ralenti y solo deja sentir algunas vibraciones residuales en los posapies al llevarlo arriba de vueltas. Cuenta con starter o "choque" manual que debe accionarse para dar arranque en las mañanas o luego de largos periodos apagada. Monta caja mecánica de cinco velocidades cortas que aseguran un comportamiento dinámico más que suficiente para el uso diario y alguna escapada por la vías rurales. El empuje desde bajas revoluciones es constante y la curva de potencia lineal. Lógicamente su reducido cubicaje la limita al transitar por autopistas ya que a la altura de Bogotá la velocidad máxima fue de solo 98 km/hora con el acelerador a fondo.

Kawasaki KLX 250

Por otra parte, la KLX 250 es una moto mucho más avanzada, no solo en tecnología sino en dimensiones, pues es del tamaño promedio de las enduro de 1/4 de litro. Al igual que en la 150, es indispensable accionar el "choque" para dar arranque al motor a pesar de contar con inyección electrónica de combustible. Monta un propulsor monocilíndrico de 249 cc con refrigeración líquida y 4 válvulas que produce 22 CV a 7500 revoluciones por minuto.

La altura de la moto limita el acceso a los usuario de talla baja, aunque el recorrido de las suspensiones disminuye la altura del asiento al subir a la moto. Monta horquilla telescópica adelante y monoamortiguador en el tren trasero y frenos de disco en las dos ruedas. Es una moto perfecta para quien inicia en el mundo del enduro y le gusta aventurarse en zonas inexploradas y carreteras off road, con una excelente respuesta en todo el rango de revoluciones, suficiente para superar cualquier tipo de terreno sin llegar a las prestaciones de una enduro pura sangre. La posición de manejo es erguida y la altura del manillar permite conducir de pie cuando las condiciones del terreno lo exigen sin que se convierta en una penitencia.

Kawasaki KLX 150

Kawasaki nos suministró las dos motos por lo que aprovechamos para recorrer las calles y buscar un escenario perfecto para comprobar las bondades off road de nuestras invitadas. Durante el recorrido por la autopista se hace clara la ventaja de la 250 frente a la más pequeña, que aunque va con la lengua afuera para acercarse a los 100 km/h, en recuperaciones y velocidad promedio se comporta bien. Mientras tanto la 250 es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 125 km/h y mantener una velocidad de crucero superior a los 110 km/h.

Las dos motos soportan la exigencia de los pilotos sobre el terreno irregular al tomar la vía secundario sin asfalto, las suspensiones absorven con naturalidad los baches y desniveles de la carretera sin transmitir sensaciones molestas al piloto. Al llegar al escenario, la pista La Laguna en Guasca, alistamos el equipamiento para la sesión de fotos no sin antes disfrutar del trazado de enduro y motocross. No son motos para ninguna de estas dos disciplinas pero para el usuario aficionado, cono nosotros, son capaces de brindar emociones fuertes con seguridad y confianza.

La pista de enduro cuenta con una serie de obstáculos naturales con fuertes ascensos y descensos, pasos por agua, troncos y piedras, una recreación de lo que alguien que se aventura en el campo puede encontrar. La KLX 250 no tuvo problema en ninguna de las zonas lo que garantiza suficientes emociones para el usuario que disfruta un fin de semana en el campo. Para la 150 algunos tramos fueron más difíciles, sobre todo los ascensos pronunciados donde quedó claro que pese a su estética deportiva, es una moto urbana con corazón aventurero.

Kawasaki continúa apostándole al segmento todo terreno con las dos versiones KLX, tecnología, confiabilidad y diseño para satisfacer las necesidades de aventura del usuario colombiano.

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