Motos en Colombia | La mejor revista de motos | Bimotos

Citycom 300i

SYM Citycom 300i

Un scooter de rueda alta es un vehículo poco conocido en nuestro medio, de hecho, no logro traer a la memoria algún otro modelo que haya llegado a este mercado montando llantas de 16” (¿me hará falta algo más de fósforo en la dieta?), como sea, la Citycom 300i tiene en el diámetro de sus ruedas una de sus principales características, ¿jugará esto a favor o en contra de ella?

Antes de entrar en materia con esto de las ruedas grandes y delgadas, dediquémosle un merecido espacio al aspecto de este scooter. Obviamente la medida de sus llantas juega un papel destacado en el grácil aspecto de este vehículo, a medio camino entre una semiautomática y un scooter como debe ser. El conjunto de doble faro, cada uno con las direccionales integradas y apuntando hacia arriba ayudan a reforzar el aire de gracilidad de la Citycom, así como el largo parabrisas y el estilizado carenaje frontal. Hacia atrás la moto gana un poco más de volumen, pero mantiene unas contenidas dimensiones lo que a priori la hace ver como una máquina ágil, lista para moverse entre las estrecheces de los atascos diarios. La moto está llena de buenos acabados por donde se le mire, el tablero que combina tres indicadores análogos con un display digital en el centro, es sencillo pero con estilo, sobre todo de noche gracias  a la iluminación índigo y ofrece además toda la información que puedas necesitar; el stop de leds es un detalle coqueto, posapies plegables para el pasajero, gancho porta objetos en el escudo anterior, espacio para un casco abatible bajo el asiento de doble nivel, piso plano… aquí hay de todo lo que pueda buscar alguien con ganas de una moto automática, pecado que la guantera anterior sea a duras penas suficiente para guardar un pequeño objeto dado que del lado derecho está el depósito del refrigerante y en el izquierdo hay una práctica toma de 12V para quienes deban cargar el móvil o cualquier otro dispositivo.

Citycom 300i en Marcha

La posición de conducción es cómoda, si no te importa llevar las piernas dobladas a 90°, el asiento es grande y a todas luces cómodo, tanto para quien conduce como para quien va en el puesto de atrás que además agradecerá la diferencia de nivel (que lo ubica bastante más arriba que al conductor), y los posapies replegables. De anotar igualmente la casi total ausencia de vibraciones de la que hace gala este modelo, aspecto que aporta otro extra en el aspecto del confort a bordo.

Lo primero que llama la atención al emprender el camino es que la pantalla gira con el manubrio, una nimiedad que sin embargo puede tomar por sorpresa a más de uno en los primeros metros, el motor de 278cc responde con solicitud a la apertura del acelerador, hay que darle una buena nota a la hora de arrancar, si bien hay que aclarar que tampoco es que se trate de una bestia de las arrancadas. La frenada es impecable, ésta incorpora un sistema CBS que combina el accionamiento de los frenos delantero y trasero al presionar la leva izquierda, la derecha sigue siendo solo para adelante, y la diferencia se siente, los frenos, cada uno con un disco de 260mm de diámetro, responden con total eficacia y se alcanza a percibir como la moto se siembra en el piso con plena estabilidad y control; el ABS lo quedaron debiendo en este modelo, pero con el tacto que se obtiene de los frenos es mucho lo que se puede anticipar el bloqueo de cualquiera de las dos llantas, siendo este un punto muy a favor en el tema de la seguridad.

¿Y las llantas altas? ¡Sí que se sienten! Este tipo de ruedas aporta varias ventajas a la Citycom 300i: incrementan la agilidad de la moto, elevan la moto lo suficiente para ayudarle a inclinarse con más seguridad en las curvas sin que partes del chasis vayan por ahí dejando pintura en el asfalto, son más seguras a la hora de comerse un hueco simplemente porque por su dimensión son menos susceptibles de caer en el mentado hoyo; las desventajas por otra parte… básicamente estéticas, para quienes no gusten de esta combinación.

Rodando entre las masivas congestiones citadinas, la Citycom se siente ágil, compacta, capaz de sortear los laberintos que se arman entre los enlatados sin mayores complicaciones. Se mueve con soltura y aún luego de pasar unas cuantas horas sentado, yendo de un lado a otro por la capital, la moto se siente siempre cómoda y agradable. En carretera el confort sigue siendo el mismo, la moto tiene un óptimo paso por curvas, se inclina con suficiencia, y llega incluso a ser divertida en algunas ocasiones, el aspecto por mejorar al rodar fuera de la ciudad es el de la respuesta del propulsor cuando se va con acompañante en una loma, en ocasiones como esta es menester calcular bien los espacios disponibles y la capacidad de reacción del motor para evitar probables sustos, por lo demás el desempeño de la 300i está libre de tacha, las suspensiones cumplen con alta nota su trabajo y los frenos, como ya mencionamos, son impecables.

En conjunto, SYM nos presenta una muy buena propuesta, innovadora, segura, de buen aspecto y de buen rendimiento, concebida naturalmente para las vicisitudes del día a día citadino pero con toda la capacidad para rodar decentemente por cualquier carretera más allá de los límites urbanos, una moto que por sus características ruedas altas ganará tantos adeptos como detractores, pero como dicen por ahí: “entre gustos no hay disgustos”.

[GALERÍA]​[GALERÍA]

Back to top