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Comparativo Motos Maxitrail

La sed de aventuras ha acompañado al ser humano desde sus más cavernícolas inicios; y sí es cierto que atrás quedaron ya las épocas de los valientes pioneros que descubrieron nuevas e imposibles rutas a bordo de dos ruedas, impulsados por el solo deseo de descifrar parajes desconocidos y caminos ignorados, y sí, también es cierto que en el mega informado mundo en que hoy vivimos cualquier ruta está al alcance de un clic en Google Earth; sin embargo las ganas de aventurarse persisten en el ser humano, y créase o no, este romántico argumento es una de las razones por las que las máquinas que protagonizan este artículo son hoy por hoy el top de cada una de sus casas.

 

Lo que tenemos ante nosotros es un manojo con lo más selecto que pueda encontrarse en el mercado actual de las dos ruedas, máquinas concebidas para ser "la moto total", capaces en la teoría de hacerlo todo: ¿Ganas de acelerar como un misil? Aquí hay con qué hacerlo. ¿Antojado de rayar los posapies en las curvas? También hay para eso. ¿Tierra, piedras, caminos de aventura? Solo sigue el mapa y abre el acelerador. ¿Cansado del afán diario? Aquí hay unas que parecen un spa montado en dos ruedas… En pocas palabras, ¡pregunte por lo que no vea!

NUBES NEGRAS

El día empezó no tan temprano como se quisiera porque si hubiera dependido de quien esto narra acordar la hora para iniciar, más a menos los habría citado antes que despuntara el sol, como para tener tiempo de comprobar la calidad de las luces, la iluminación del tablero y demás aspectos que se tienen en cuenta cuando la luz del día no está presente; eso y obviamente tener unas cuantas horas más de kilómetros a disposición. Pero no, la hora de encuentro fue programada para las 8:00 a.m., con una parada posterior en BOSI para recoger la indumentaria que "modelaríamos" algunos en las fotos de la prueba. Súmale a eso una parada imprevista de más porque dos de las italianas, la Ducati y la Aprilia habían amanecido con sendos clavos en las llantas posteriores y luego la insoportable salida de Bogotá con su tráfico mañanero más la llegada de la lluvia, y podrás imaginarte a qué hora más o menos pudimos llegar finalmente a la salida de la capital por la vía que conduce hacia el municipio de Choachí, era tarde ¿qué tanto? No podría decirlo porque pese a las optimistas cábalas meteorológicas del director, el sol no se dejaba ver por ninguna parte y no había forma de deducir la hora por la posición de la sombra, como seguramente le tocó a los pioneros de los que hablábamos al principio de este artículo.

De manera que con el piso mojado, las nubes grises y la lluvia pertinaz arrancamos rumbo a las alturas del páramo por una carretera estrecha y llena de curvas… y es en este punto cuando debería empezar a hablar de las motos, de cómo se mueven, cómo se sienten y qué tal es cada una de ellas, voy entonces a hacer una paréntesis en esta historia para dedicarles su espacio en orden de menor a mayor cilindrada.

BENELLI TRE K 1130 - EJERCICIO DE ESTILO

Entrar a una curva con el asfalto empapado sobre una moto desconocida, sin control de tracción ni ABS y con 125 caballos de fuerza, y más si es una italiana, puede ser algo en principio intimidante, y sin embargo a lo largo del ascenso hacia el páramo no llegamos a experimentar ni un solo momento de pánico por pérdida de agarre o por algún tipo de exceso, gracias a la dulzura con que el motor tricilíndrico de la Benelli entrega la potencia a lo largo de todo el rango de revoluciones y al intachable desempeño de las suspensiones, en este caso muy bien acompañadas por unas llantas Bridgestone Battlax.

Antes de conducir la Tre K, se me había advertido acerca de un carácter arrojado y de la práctica ausencia de ayudas electrónicas para dosificar la potencia y los frenos; en la marcha sin embargo, la Benelli resultó ser una moto sencilla de entender, amable y disfrutable. El motor de tres cilindros y 1131cc, se caracteriza por ofrecer una respuesta pareja desde abajo hasta el tope de revoluciones; su punto fuerte está en la entrega de torque (112 Nm a 5000rpm), más que en la potencia pura, como tuvimos oportunidad de comprobarlo en unas cuántas rectas que encontramos medianamente desocupadas antes de salir de Bogotá. Esto la hace muy llevadera en carreteras como la que transitamos ese día rumbo al páramo y puede llegar incluso a ser divertido conducirla en caminos como este, su carácter sin embargo, lejos de parecerse al de otras briosas máquinas italianas que teníamos en mente, resulta bastante domesticado y tranquilo. Eso sí, el sonido que emana de los escapes es prometedor cuando se abre el acelerador y definitivamente la parte ciclo, chasis, suspensiones y frenos, es uno de los grandes aciertos de esta motocicleta que ha sido equipada con barras de 50mm completamente regulables, al igual que el mono amortiguador posterior, mientras que de la frenada se encarga un conjunto de dos discos delanteros de 320mm accionados con pinzas radiales de cuatro pistones y un disco posterior de 240mm.
La apariencia es otro de los puntos fuertes de esta moto, entre quienes conformamos el grupo de pruebas de ese día la Benelli se ganó varios elogios por su diseño, es una moto de un estilo particular, decididamente moderno que evidencia el carácter netamente asfaltero de esta moto (quienes contemplan la opción de internarse por caminos de tierra deberían ir por la opción de la Amazonas, hermana aventurera de la Tre K), muy enfocado hacia lo deportivo, con elementos como la farola de cuatro espacios y particularmente la cola minimalista en la que se unen el escape, una luz de stop de leds de dos piezas, las direccionales y el porta placa; pecado solamente que en cuanto a la estética la calidad de los comandos no esté a la altura del resto de la moto.

La posición de manejo a bordo de la Tre K es cómoda y mantienen la orientación deportiva de su apariencia, en esta moto te sientes "metido" en ella, casi como en una máquina de velocidad, con las piernas bien flexionadas y tiradas hacia atrás pero con la espalda erguida y las manos suficientemente separadas sobre el manubrio. El asiento de gel equipa-do de serie es otro componente destacado en la Benelli que se distingue por una marcha confortable tanto en ciudad como fuera de ella.

De todas las presentes en este test, la Benelli Tre K resulta la más sencilla en equipamiento y prestaciones, en parte gracias a eso se debe también la diferencia de precio de casi ocho millones menos que la más económica de las otras cuatro (la Aprilia Caponord). En la parte electrónica solo hay a disposición un interruptor que, según la marca, reduce hasta un 20% la potencia del motor, facilitando el uso en circunstancias de poca adherencia, como un piso mojado por ejemplo, por lo demás su tablero es completo pero sencillo y de buen aspecto.

BMW R1200GS ADVENTURE - SU MAJESTAD

Han pasado algo más de 30 años desde que BMW ideara el concepto G/S y desde entonces hasta nuestros días, la moto que nació como un ensayo para combinar los caminos de asfalto y tierra ha sido sin lugar a dudas la moto insignia de la casa bávara y la mamá, ama, dueña y señora de este segmento. Solo hay una máquina a vencer aquí y esa es su majestad, la GS 1200 R, más si se le pone la palabra Adventure al final.

Qué la moto luzca imponente es irrefutable, es grande y maciza, fiel al gusto alemán que la ha distinguido desde siempre y por ello definirla como una moto mastodóntica lejos de sonar a insulto es más un elogio a sus dimensiones, no en vano y a pesar de todos los esfuerzos que han hecho en la casa bávara por ponerla a dieta, esta sigue siendo de lejos la más pesada de todas las protagonistas de esta prueba con 260kg en orden de marcha. Los hay quienes ven en sus dimensiones y en el diseño asimétrico de algunas de sus piezas (la farola principalmente) un desacierto estético, pero la verdad es que la GS Adventure tiene precisamente en sus volúmenes la clave para seducir a tantos usuarios y seguidores alrededor del mundo.
 
Dejando a un lado cuestiones de gustos, existe una razón, o varias en este caso para que la GS haya llegado a ganarse el lugar que ocupa: basta solo con subirse a ella para percibir que aquí hay algo peculiar; no deja de impresionar cómo a pesar de semejante volumen la moto se siente tan bien balanceada e incluso ligera con solo sentarse en el mullido asiento de gel, y si te quedaba aun alguna inquietud por su peso, engrana la primera marcha y abre el acelerador para que cualquier duda residual se disperse en el aire.

La suavidad de esta moto es abrumadora, ridícula incluso, todo, desde el accionamiento del comando de clutch hasta el cambio de marchas transcurren como por inercia, la aceleración de la moto, el accionar de los frenos, la naturalidad con que la GS se inclina hasta casi rozar las defensas de los cilindros, son todas acciones fluidas que no exigen ningún esfuerzo de la máquina ni de quien la conduce. Y no importa el tipo de terreno sobre el que se le lleve, la BMW se va a mostrar siempre dispuesta a llevarte con confort y elegancia, la Adventure de paso gestiona con mucha más destreza el paso por caminos de tierra que su hermana más asfaltera a pesar de los kilos de más y te invita a jugar con la tierra como si de una máquina más pequeña se tratara.

La gestión electrónica de esta moto es impecable, y prácticamente todo se regula mediante el sistema: potencia del motor, frenos, tracción de la rueda, ajuste de las suspensiones… y cada cosa está a un clic de distancia, haciendo uso de una interfaz que resulta sencilla de entender y con la que te puedes familiarizar en poco tiempo.

Teniendo en cuenta semejante rosario de virtudes no resulta exagerado preguntar "¿Qué hace mal entonces?" y es ahí cuando surge el único pecadillo de esta moto: que por más ridículo que suene al leerlo, la GS es tan abrumadoramente inteligente (es capaz de enderezarse sola en una curva si ella lo considera necesario), tan indescriptiblemente suave, tan capaz de hacerlo todo bien hecho, que ha evolucionado hasta el punto en que el arte de la conducción de una motocicleta, entendido como el control del hombre sobre la máquina, sea una anécdota del pasado, de museo, porque aquí quien la conduce más que un protagonista, pasa a ser un testigo de lo que ella hace.

KTM 1190 ADVENTURE R - PURA GENÉTICA

Choachí es una población pequeña, enclavada en un pequeño valle que se abre paso en medio de impresionantes farallones. En las vías que circundan sus alrededores es más bien poco el asfalto presente y cuando el pavimento se acaba hay tres letras que salen a relucir en este grupo: KTM.

Desde que la casa austriaca empezara a apuntar su mirada y esfuerzos hacia el mundo del "On Road", constantemente se le señalaba la evidente orientación de sus modelos hacia el uso en destapado, la Adventure 950 y 990, predecesoras de la protagonista actual, fueron una prueba contundente de ello, pero desde la llegada de la Adventure 1190 esta percepción ha dado un giro de casi 180°. ¡Casi!

Sin lugar a dudas la moto de Austria es la de orientación más doble propósito, particularmente si se trata de la versión R como la que usamos durante esta prueba. El diseño nos da una primera indicación de esto, es una máquina atractiva, no tanto como las otras según algunos en el equipo, y si se le mira más allá de las tapas que la cubren, se percibe la genética de las todo terreno que dieron reconocimiento a la marca, con ese perfil alto y mucho más esbelto que el de su contraparte teutona.

Una vez a bordo sin embargo, la moto te hace dejar a un lado esa impresión de "endurera" y deja de ver su cara amable con una confortable posición de manejo, ligeramente penalizada por un asiento que es cómodo, pero que comparado con el de las demás motos presentes se siente un poco duro, al fin y al cabo es la única de las cinco que no incluye el asiento de gel como equipamiento estándar. Los comandos son suaves de accionar, nada que ver con la rudeza de sus antepasadas; los acabados y el equipamiento es de primera por donde quiera que se le mire, y como en las demás motos de esta prueba (exceptuando la Benelli), la Adventure cuenta con todo tipo de ayudas electrónicas, seleccionables mediante un menú fácil de entender, que permite ajustar la potencia del motor, el control de tracción y la intervención del ABS, incluso cuenta con un sistema de estabilización en curvas y es la única que ofrece un modo de ABS para uso en destapado que permite bloquear solamente la rueda posterior para ayudarse en las maniobras más exigentes en pisos de poca adherencia, el único gadget que le "falta" a la versión R (porque la otra sí lo incluye), es el sistema de reglaje electrónico de las suspensiones.

En marcha la Adventure 1190 impresiona por la eficacia con que responde el propulsor, que con sus 1.195cc es uno de los únicos dos en este grupo que entrega casi 150 caballos de potencia. No importa el modo en que se le conduzca, ya sea Lluvia, Calle, Enduro o, particularmente, Sport, es evidente que el espíritu Ready To Race de la marca se hace presente en una máquina que puede llevarse con calma pero que se mantiene siempre lista para abrir el acelerador y dar gas a fondo. Por su parte las suspensiones WP ofrecen un desempeño impecable sobre cualquier superficie, te sorprendería ver cómo es capaz de acostarse esta grandota con esa rueda de 21" y trazar las trayectorias más agresivas con el aplomo de una deportiva. Chasis y frenos no hacen más que corroborar las buenas sensaciones brindando la confianza que se necesita para ir a tope con una máquina con semejante caballaje, garantizando además pleno control cuando el asfalto se acaba y empieza la diversión del destapado.

Y es en los caminos de tierra donde la KTM te permite entender el verdadero sentido de lo que debe ser una doble propósito, aquí la Adventure R deja ver su parte más versátil prestándose para toda la diversión de que seas capaz, en estas circunstancias el límite no lo pone la moto, sino la capacidad de quien la conduce. Definitivamente la KTM sigue siendo de todas la más enfocada hacia el uso Off Road, pero ahora con un plus de confort, dinámica y deportividad que no tenían sus antecesoras.

APRILIA CAPONORD 1200 - AGÁRRATE FUERTE!

En el papel la Aprilia Caponord con sus 1197cc y 125cv de potencia tendría que ser muy similar en desempeño a la Benelli y a la BMW, que como ya dijimos se caracterizan por un tacto suave y llevadero, con la de Noale, si quieres un comportamiento así ponla en modo lluvia, porque si escoges el modo Touring por no decir el Sport… ¡jo,jo,jo, agárrate fuerte!

Quienes conocen de motos italianas sabrán que no suelen ser las más fáciles, ni de entender ni de maniobrar en principio. La electrónica de la Caponord por ejemplo, fue la única que no pudimos descifrar hasta no tener el manual de usuario a la mano, eso sí, una vez que entendimos el procedimiento para variar los modos de potencia, la intervención del control de tracción y el ajuste de las suspensiones electrónicas todo fue pan comido, pero el punto aquí es que esta no es una de esas motos que se entregan incondicionalmente, a ella hay que conocerla primero, invitarla a un café (por decirlo de alguna manera), entender sus maneras y entonces sí, montarla y disfrutar de una rodada placentera y cargada de adrenalina.

La respuesta del motor es bestial, se sabe que es gracias al mapa que trae de fábrica, se sabe también que no está entre las más potentes de este grupo y sin embargo la manera en que responde a la apertura del acelerador hace erizar los poros de la piel, y luego está el sonido que emana de ese escape ¡Qué sonido! Te va a encantar si te gustan los motores con voz de tenor. Súmale a eso unas suspensiones de primera y una ciclística de verdadera italiana y lo que tienes en realidad es una superbike vestida de doble propósito, que de "doble" tampoco es que tenga mucho en realidad porque al momento en que se acaba el pavimento se acaba la diversión también, puede que la moto luzca similar a las otras y que ofrezca una buena posición al ir de pie (si no se es muy largo de piernas), pero nada más lejos en esta máquina que decir que tiene una orientación todo terreno. De hecho en Aprilia fueron tan conscientes de esto que ni siquiera incluyeron un modo "Enduro" entre los mapas de ajuste de la moto.
 
Esta es una máquina cautivante, estéticamente cargada de detalles que gustan, su cara, evidentemente inspirada en la RSV 1000, es un ejercicio de diseño impecable, el color rojo le sienta de maravilla además y todos sus acabados son impecables, al mejor estilo peninsular, lo único que no termina de cuadrar es el portento de escape que le pusieron ahí abajo, sería de esperar que la industria de accesorios compensara un poco este pequeño desliz estético cometido en Noale.

Por lo demás como rutera la Caponord resulta ser una opción muy válida, potente, emocionante, equipada de serie con todos los accesorios necesarios para devorar miles de kilómetros ofreciendo un alto confort de marcha para ambos ocupantes, razones de peso para que quien busca una máquina versátil, tenga a la Aprilia como una fuerte candidata para futuras rodadas.

DUCATI MULTISTRADA 1200 - TORO DE LIDIA

Algunos dicen que es un ejercicio de diseño soberbio, que en su tipo no hay nada como ella, otros dicen… ¡Qué tipo pico de avestruz!, de cualquier manera y como suele suceder con la mayoría de motos concebidas en Borgo Panigale, la Multistrada 1200 difícilmente pasa desapercibida por cualquier parte, y ese es un valor agregado para muchos de sus seguidores.

Como es también el valor agregado que le da el carácter pendenciero del que hace gala esta máquina, ese que es el que realmente le da contradictores y adeptos a las motos de la marca italiana, porque no te dejes engañar, puede ser que la Multistrada tenga uno de los paquetes electrónicos más sofisticados de todo el grupo, que incluya un control de tracción con 8 niveles de intervención y equipamiento similar para las suspensiones, los frenos y el modo de manejo, aún con toda esta sofisticación técnica esta moto sigue teniendo un carácter que, de hacer una analogía con el mundo animal, podríamos equiparar con un toro de lidia.

Los toros de lidia son reconocidos a nivel mundial por su fiereza y temple, pero si has visto uno de esos virales en Youtube, habrás visto también que pueden ser dóciles si se les da el trato adecuado. A la Ducati, si se le da el tiempo para entenderla, llegará a ser una compañera inseparable, emocionante a más no poder, inagotable en sensaciones, un verdadero misil sobre dos ruedas en el que no vas a ir encorvado, pero a fondo sí, y de qué manera, gracias al rendimiento del biclíndrico en L que con sus 150 caballos de potencia es un verdadero prodigio en eso de hacerte sentir vivo.

La posición de conducción es bastante cómoda y permite tener completo control sobre todos los comandos de la moto, el único aspecto a mejorar aquí sería el de la posición de la palanca del soporte central que interfiere con el pie izquierdo, por lo demás en aspectos como vibraciones y confort de marcha esta moto tiene una nota destacada, muy adecuada para los largos viajes a los que está enfocada. A propósito de viajes largos la Multistrada hace honor a su nombre presentándose como una máquina versátil y muy bien equipada para este tipo de usos, por el lado de los ajustes de electrónica está sobrada, y cuenta además con un enorme surtido de accesorios disponibles para equiparla según gusto, antojo y acomodo.

Rodar con la Multistrada puede ser un ejercicio demandante en principio, dada su "renuencia" a girar despacio por ejemplo, pero con los kilómetros se entiende que esta máquina no es de las que leen el pensamiento sino de las que retan el carácter, es como si te dijera "¡Vamos a ver si Ud. es capaz conmigo!", y si pasas la prueba vas a encontrar una máquina que voltea como una Superbike, rápida, decidida en las inclinaciones, con una respuesta alucinante del motor y un desempeño impecable por parte de las suspensiones y los frenos. Lo que realmente no se le da del todo bien a la Multistrada es aquello de moverse en pisos de tierra, y, seamos honestos, difícilmente alguno de sus usuarios se aventurará a explorar caminos de tierra medianamente exigentes. No nos malentendamos, la moto es tan capaz de hacer frente a un destapado como sea capaz su conductor de llevarla; el ajuste de las suspensiones sí funciona haciéndolas más suaves y la diferencia en el comportamiento de la moto se llega a percibir, la posición al ir de pie es cómoda y ofrece buen control salvo por los cauchos de los posapies que son en extremo deslizantes (pero que se pueden quitar fácilmente), pero hay algo en ella que te hace sentir que no es su campo de acción favorito, y como sea, no debe ser nada gratificante ver a esta máquina, una de las más costosas de este grupo, con el cuerpo a tierra.

Y FINALMENTE…
No salió el sol, contrario a las supremamente optimistas predicciones del director. Pero al menos sí secó el piso y fue posible disfrutar de cada una de estas máquinas como se tenía previsto. Definitivamente un día como este es uno de esos que jamás quedará en el olvido, transitando por una carretera casi alpina, conociendo parajes tan impresionantes como la laguna de Ubaque, otrora lugar sagrado para los indígenas que hace cientos de años ocuparan estas tierras, y particularmente, claro está, por haber tenido la oportunidad de rodar con cinco máquinas al tope de su categoría, cada una con sus virtudes y su estilo único de ser y moverse, cada una llena de buenos argumentos para satisfacer las necesidades de sus usuarios y cada una con la mágica capacidad de llevarte a los confines de tu imaginación, con estilo, comodidad y plena diversión.
Y tú, ¿Ya decidiste cuál va a ser la tuya?

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